El arco ha regresado como suelen regresar estas cosas: en silencio, primero en algunos vestíbulos de hotel, y luego en todas partes. La parte superior curva se lee como cálida y arquitectónica, donde un rectángulo duro se lee como utilitario. Bien hecho, parece atemporal. Hecho como tendencia, envejece en cuanto la tendencia cambia.
La proporción lo es todo
Un buen arco depende sobre todo del radio. Demasiado cerrado y parece una lápida; demasiado plano y parece un error. Producimos una pequeña familia de radios que se han probado en cientos de habitaciones, y con gusto disuadiremos a un comprador de una curva que no fotografía bien a la altura de los ojos.
La manera de evitar que un arco parezca pasajero es dejar que sea el único gesto. Un arco sencillo y sin marco, con una luz honesta, sobrevive a tres ciclos de moda. Si le añades un marco de latón, un borde acanalado y una retroiluminación de color, has construido algo que pertenece a un único año.


